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Pinch Hitter En El Día Del Juego Laurie te espera abajo. Mecachis, le dije que no me molestara. Dice que esperará hasta que bajes. Que espere. Ojalá se dé cuenta de que no estoy para tonterías. ¿Qué hay en el paquete? Zapatillas hechas por mí. ¿Para quién? Un caballero. ¿Un caballero? Pero, ¿qué pasa con esta familia? Es un caballero mayor. ¿Padre? No le dejarán ponérselas. Padre no es mayor. Son para el Sr. Laurence. Es muy amable al dejarme tocar su piano. Y en todas estas semanas, no le he visto una sola vez. Oye, ¿no es el lazo de Amy? Sí, pero creo que iba a tirarlo. ¿Lo crees? Eres la mejor. ¿Has acabado el relato? ¿Puedo leerlo? Ahora no, pero cruza los dedos, quizá lo veas impreso. ¿Qué le digo a Laurie? Dile que me he esfumado. EDITORIAL EL ÁGUILA VOLADORA DR. ANGUS WILKS EXTRACCIONES ¿Lo has pasado muy mal? No demasiado. No has tardado mucho. Sí, menos mal. ¿Por qué has ido sola? No quería que lo supieran. Eres de lo más raro. ¿Cuántas te ha sacado? ¿Sacarme cuántas qué? Muelas, claro. ¡Repámpanos! ¿Eso crees? ¿Y qué, sino? Es un secreto. Quedamos en que no tendríamos secretos. Típico de una chica. ¡Mecachis! Esto es otra cosa. No me lo cuentes. También tengo uno. ¿Es jugoso? Es muy jugoso. Cuéntame tú el tuyo y yo te cuento el mío. Bien, toma. Léelo. “Páguese un dólar a Josephine March”. ¿Para qué? Bueno, dale la vuelta. “Por el pago del relato La mano fantasma”. ¿Qué te parece? Un dólar. Bueno, no es mucho, pero algún día conseguiré diez dólares. Jo, verás, no te entiendo. Te encierras en la buhardilla en vez de pasarlo bien. ¿Y para qué? Por un miserable dólar. No es por el dólar. Al menos, el dólar solo es una parte. Es porque juegos Lo van a publicar y lo he escrito yo. Lo leerá gente a la que no he visto nunca. Bueno, sé dónde está el guante de Meg. ¿Es tu secreto? Espera a que te diga dónde está. ¿Dónde? En cierto bolsillo. ¿De quién? De Brooke, muy romántico, ¿no? No, ¡qué horror! ¿No te gusta? Es ridículo. Una sandez sentimental y enfermiza. Me produce repugnancia, ojalá no lo supiera. Menos mal que Meg no sabe nada. Estaría furiosa,



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