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Lo intentaré, señor. Bien. ¿Qué puedo hacer por usted? Esperaba poder hablar con usted un segundo. Esperaba Juegos hablarle un poco sobre el Ritz. Mi padre dice que alguna vez usted fue un hombre bueno. No sabía que había dejado de serlo. Hace mucho por la gente de aquí. Pero ambos sabemos que su buen accionar está opacado Juegos por sus perversidades. ¿En serio? Se aprovecha de las adicciones ilegales de los demás. De sus debilidades, su pereza y su comportamiento libidinoso. Pero puede liberarse de eso. Pero no quiero hacerlo. Claro que sí. Srta. Figgis, es una mujer encantadora. Y su historia es increíble. No me sorprende que la multitud se triplicara desde que llegó aquí. Más bien se quintuplicó. Nunca se había consumido tanto alcohol como en los últimos años. Porque a la gente no le gusta que se lo prohíban. Lo mismo podría decirse de la fornicación. La gente quiere hacerlo Juegos pero no le gusta que se lo prohíban. Y no deberían hacerlo. ¿Perdón? Si la gente quiere fornicar, ¿por qué prohibírselo? ¿Y si quisieran acostarse con bestias? ¿Eso quieren? ¿Perdón? ¿La gente quiere acostarse con bestias? Algunos sí. Y su enfermedad se propagará si lo hacen. Perdón. No veo relación entre alcohol y con bestias. Hay relación entre todos los pecados. Van todos en contra de la voluntad de Dios Juegos por ende, son todos igual de ofensivos. Le pido disculpas. Creo que empezamos mal. Solo vengo a preguntarle Juegos si estaría dispuesta a omitir Juegos el tema del casino en sus sermones Juegos y a cambio Juegos traeremos un negocio aquí. El negocio creará fuentes de trabajo Juegos lo cual reducirá la pecaminosidad Juegos que generan la pobreza y las manos ociosas. Estaríamos dispuestos a colaborar con la iglesia. A construir más iglesias. Si Dios reescribe la Biblia y describe el juego como algo virtuoso Juegos me abstendré de hablar en contra de eso. Pero hasta entonces Juegos no podemos elegir nuestros pecados, Sr. Coughlin. No puedo hacerlo. ¿Qué? Va a arruinar todo el plan. ¿Cómo que no puedes hacerlo? Lo sé. Nadie la toca. Te equivocas. No me digas. ¿Puedo ofrecerles algo de beber? Estamos bien. Gracias. Sabemos que están ocupados y no queremos hacerles perder tiempo. No vamos a invertir en el casino del Ritz. ¿Está seguro? Me temo que sí. Hay demasiada publicidad. ¿Una mujer predicando en una maldita tienda? Sí, porque el casino representaría solo el % del total de nuestros activos. Y no podemos parecer una empresa de católicos italianos e irlandeses Juegos que convierte a chicas protestantes blancas en drogadictas. La gente para la que trabajo se va a disgustar mucho. No nos gusta que nos presionen ni que nos engañen. Somos una institución. No pueden sobornarnos ni intimidarnos Juegos porque represento el interés personal Juegos de un consejo de gobernadores. Somos los terratenientes blancos de la alta burguesía Juegos y no tenemos intenciones de regalar ninguna parte de este país Juegos que tanto nos ha costado dominar y colonizar Juegos ni de cedérsela a los católicos, judíos, negros Juegos o italianos.



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